
Soft
Una casa acogedora en el centro de la ciudad.
El planteamiento del proyecto fue conservar la zona noble de la casa con vistas privilegiadas hacia el Parterre y los ficus históricos.


La búsqueda de un equilibrio perfecto entre materiales que aportan carácter, como el hormigón rugoso de los pilares o el porcelánico veteado, y los materiales que aportan textura y calidez, como la madera y el tacto de la moqueta. Materiales que conviven en completa armonía creando una atmósfera cálida y sobria al mismo tiempo.

El elemento de unión entre los materiales es la paleta cromática entre beige y negro que recorre y vertebra el espacio. La iluminación indirecta trabajada en este proyecto resalta las texturas de los materiales, creando escenarios para la vida diaria.



La zona más pública de la casa se enfoca hacia las vistas de la ciudad. Salón, comedor y despacho unidos a una cocina abierta que se puede recoger con paneles correderos de madera.







El pasillo hacia las habitaciones es el punto de inflexión entre día y noche. Donde sucede un cambio de iluminación y acústica y los pilares metálicos de luz cálida marcan la verticalidad de la estructura de hormigón rompiendo la longitud del pasillo.



