Una prominente escalera de peldaños volados forrados de madera de nogal conduce a la planta primera, donde da continuidad a la materialidad un expresivo pavimento en espiga, dos grandes puertas correderas y panelados. La naturaleza del nogal concede un carácter más sereno a esta planta, destinada a las habitaciones.
Las dos grandes puertas actúan como separación entre dos naves la habitación principal con un vestidor abierto, un baño principal en mármol gris pulpis y una cama de nogal que es protagonista. Las otras dos dependencias están destinadas a una habitación juvenil y un salón de televisión con doble altura.
Con las dos puertas cerradas resalta la entidad e independencia de cada nave, mientras que abiertas el espacio se unifica en armonía.