La Finca Roja

La Finca Roja es un edificio de gran valor histórico y arquitectónico que te hace levantar la vista mientras paseas por ese barrio tranquilo del centro de Valencia. Su fachada quebrada de ladrillo y un patio central verde y silencioso actúan como una pequeña reserva en el corazón de la ciudad.
Su creador Enrique Viedma, quiso crear viviendas dignas y confortables para la clase trabajadora que se mudaba a la ciudad en 1930. A partir de este mismo esquema creamos una arquitectura atemporal basada en la calidad de la construcción y la proporcionalidad de los espacios.
El concepto del proyecto fue no perder de vista el origen de la finca, con su materialidad y contundencia, y proyectar hacia el jardín. Un espacio interior privado donde aislarse de la ciudad y escuchar el canto de los pájaros y el viento meciendo los árboles. 

La casa originalmente estaba segmentada en numerosas estancias por lo que decidimos crear amplios espacios pero siempre preservando las soluciones constructivas antiguas. Conservamos los mosaicos de los suelos, y descubrimos el esqueleto del edificio en techo y pilares. No hay falseados ni añadidos. Mostrar las instalaciones de cobre de los radiadores y griferías porque además de optimizar y economizar la instalación, crean contrastes muy interesantes. 

El espacio está amueblado con piezas de gran valor y tradición como las sillas Cesca B32 de Marcel Breuer, restauradas para la ocasión y butacas estilo danés que acompañan las mesas de mármol italiano. En contrapunto con piezas de más contemporáneas que complementan los pavimentos hidráulicos valencianos que visten el suelo de toda la casa. 

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